Quien habla de arte, habla de poesía. No hay arte sin un objetivo poético.

Hay una especie de emoción particular que surge de la pintura. Es un efecto que resulta de las combinaciones del color, de las las luces, de las sombras. Es lo que llaman la música de la pintura. 

 

Eduard Vuillard (1868-1940).

Joven con paraguas
Óleo sobre tabla
70 x 70 cm

El CIRCO
Oleo sobre tela
90 x 73 cm

Té en Casa de Campo
Óleo sobre tela
120x75 cm